Fisiología de la frustración

La mayoría de las teorías de la frustración considera que es una respuesta que involucra mecanismos emocionales semejantes a la presentación de estímulos aversivos y que desencadena respuestas análogas al estrés (Amsel, 1958; Flaherty, 1996).

Gray (1987) además afirma que el miedo y la frustración activan los mismos mecanismos neurales.

Entre las medidas fisiológicas, se hallan la tasa cardíaca, presión arterial, respuesta galvánica de la piel, etc., que reflejan la activación emocional del individuo aún cuando para el sujeto es imperceptible. Sin embargo, estos tipos de registros fisiológicos no pueden diferenciar la tonalidad de la emoción, es decir, si se trata específicamente de frustración, enojo o alegría, ya que la activación simpática es la misma en todas ellas (Scheirer, Fernandez, Klein & Picard, 2002).

Estoy reuniendo imágenes de rostros que expresen la frustración. ¿Te apetece ayudarme?

Puedes enviarme fotos (propias o ajenas) e indicar cuáles son las características que reconoces como propias de la frustración.

Con todas ellas, haré un análisis más detallado para aportar a los recursos de autocuidado.

Si no participaste en las encuestas, aún puedes hacerlo.

Gracias, por acompañarme en este camino descubriendo y compartiendo emociones.

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