Semana 2-Marzo, mes de la mujer


Ya estamos en la 2ª semana de nuestra campaña “MARZO, MES DE LA MUJER”.

En esta ocasión, la profesional que nos visita y nos honra con su participación es MARTA REIGADAS. Marta, es trabajadora social y está especializada en procesos de procesos de Coaching por Valores. Ella nos aporta una reflexión bastante interesante de la relación entre EL EMPODERAMIENTO y LA ILUSIÓN. Esperamos que lo disfrutes y nos dejes tus comentarios al final de la página :).

“EL EMPODERAMIENTO Y LA ILUSIÓN”

Cuando se habla de empoderamiento siempre pensamos en la toma de decisiones, ejercicio de los derechos, autonomía, participación, etc.

Estarás pensando, ¿qué tienen que ver la ilusión y el empoderamiento? Pues en mi opinión mucho, y eso es a lo que os invito a reflexionar hoy a partir de este artículo.

En primer lugar, hemos de mencionar que el concepto de empoderamiento no tiene una acepción única, abarca diversas definiciones y se ha utilizado en diferentes campos.

En la IV Conferencia Mundial de Beijing se concluye en su artículo 13 que “el empoderamiento de las mujeres y su plena participación en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad, incluyendo la participación en los procesos de toma de decisiones y el acceso al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad, el desarrollo y la paz” (Declaración de Beijing. IV Conferencia Mundial sobre las mujeres, 1995, p.222).

A pesar de las diversas acepciones del término de empoderamiento, se relaciona con una dimensión individual y otra colectiva. Así, Rowlands (1997) señala tres dimensiones:

a) la personal, como desarrollo del sentido del yo, de la confianza y la capacidad individual;

b) la de las relaciones próximas, como capacidad de negociar e influir en la naturaleza de las relaciones y las decisiones, y

c) la colectiva, como participación en las estructuras políticas y acción colectiva basada en la cooperación.

Hoy, quiero centrarme en el empoderamiento de las mujeres a nivel personal como primer paso para un mayor impacto a nivel social.

“Todo el mundo piensa cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo” (Leo Tolstoy)

En primer lugar, ha de ser cada mujer quien desee iniciar un proceso de empoderamiento y es, desde esta primera premisa, donde quiero invitaros a reflexionar, ya que un elemento clave para su inicio es tener ilusión. Unos autores lo llamarán motivación, otras personas hablarán de dirección, pero todas ellas llevan implícitas, la ilusión por comenzar algo nuevo, por iniciar un camino.

Le invito a preguntarse: ¿Usted está ilusionada en su vida? ¿O vive en el hastío y la resignación?

Con motivo de la crisis económica que estamos viviendo, e independientemente de cómo haya afectado la crisis a cada uno/a, estoy detectando cada vez más mujeres insatisfechas con sus vidas, resignadas e incluso desorientadas, que han olvidado lo que realmente querían en su vida, dejándose llevar por las circunstancias socio-económicas y por la desilusión.

Diariamente observo cómo las mujeres soportan la mayor parte (en muchos casos, totalmente) de la carga familiar, realizan trabajos mal pagados y poco valorados y cómo son el sostén a nivel psicológico de todas las personas que las rodean. ¿Pero quién o qué les sostiene a ellas?

Es ahí cuando detecto que muchas mujeres, han perdido la ilusión, factor que considero imprescindible en esta vida para seguir adelante y para ser feliz. Muchas mujeres de hoy en día se han “perdido” entre los roles que la sociedad las impone y en los que han sido educadas, las circunstancias laborales y económicas y las obligaciones familiares.

Las obligaciones pesan sobre los derechos personales que parece deben de emerger como un iceberg para ser “visualizadas” y tenidas en cuenta. La resignación, el hastío, la impotencia, son sentimientos que inundan a estas mujeres que se sienten ahogadas, incapaces de seguir luchando, en un túnel oscuro sin salida.

Sin embargo, creo firmemente que la ilusión vive en nosotras, en cada mujer, sólo hay que reconectar con ella, y ese es el primer paso para empoderarse y conseguir una vida más feliz y plena.

La ilusión, el reflexionar y reconocer qué quiero en mi vida, cuál es mi sueño, es la chispa que aviva la ilusión de seguir avanzando, de seguir creciendo, de sentirse más fuerte, de tener mayor confianza en sí misma.

Tomar las riendas de tu vida, decidiendo los pasos a dar hacia aquello que se desea y por lo que vas a trabajar, refuerza la capacidad de aumentar su auto-confianza, teniendo un impacto importante en su entorno, influyendo en las personas que la rodean.

Tener una dirección sin ir como barco a la deriva refuerza la confianza, amplía los horizontes, permitiendo nuevos pasos para alcanzar el destino marcado.

Si bien hay muchas metodologías para trabajar el empoderamiento y podríamos abrir un debate al respecto, hoy destaco el coaching por valores, herramienta que permite redescubrir nuestros valores actuales, motor de nuestra vida y guía de cómo nos enfrentamos al mundo y cómo nos comportamos.

Siendo conscientes de los valores que nos mueven, de nuestras actuaciones y de si van en consonancia o difieren de nuestras creencias, podemos reorientar nuestro comportamiento, consiguiendo aquello que deseamos.

 

Marta Reigadas. Coach y Trabajadora social.

 

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